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Yo era un fotógrafo independiente de la Revista de Domingo del Jornal do Brasil. En uno de los números de la revista se publicó una historia poética sobre la ciudad de Río de Janeiro con texto de Carlos Drummond de Andrade y mis propias fotografías.

"En ese relato poético del " Señor Carlos ", como yo lo llamaba, él decía: "Río de Janeiro puede ser una ciudad buena o mala para vivir, según la experiencia, la condición económica y social y el estado de ánimo de cada uno". Y qué fue que transformó a Río de Janeiro en esta ciudad dividida? Río de Janeiro tuvo el mayor puerto de desembarque de africanos en las Américas - el Muelle de Valongo. Por él desembarcaron 2 millones* de africanos como esclavos.

Esa gente trajo para la ciudad culturas africanas de diversos pueblos de matriz Bantú, originarios de Angola, Congo, Benguela y Mozambique. Aquí fueron deconstruidas y generaron la Cultura Carioca de Matrices Africanas que es parte de la vida cotidiana de todo aquel que vive en Río.

Río es de todas las áfricas, no hay ningún carioca que haya nacido sin esa influencia. Nuestra presencia, la de los negros, en este escenario permite reconstruir siglos de nuestra historia y buscar la integración en los espacios contemporáneos; el hecho de utilizar nuestras estrategias de resistencia nos permite sobrevivir a todos los intentos de aniquilación. Al crear políticas desiguales el objetivo es conseguir la igualdad de oportunidades.

Nosotros, negros y negras cariocas, somos divertidos, no importa si estamos en una universidad o en un pequeño bar en la favela; conocemos trucos, requiebros, tenemos sagacidad. Nuestras mujeres son hermosas, divinas y maravillosas, con una cualidad muy especial: GUERRERAS.

Este estilo negro carioca de ser, de actuar, de pensar y de estar generó el modo de vida carioca - trabajar duro y disfrutar intensamente.

Cada una de las fotos de la exposición tiene mucho de lo que estoy narrando; la herencia cultural africana es vivida intensamente, todos los días, por nosotros, los descendientes, en Río de Janeiro. Y con la reforma del Puerto estamos (re) descubriendo la Pequeña África de la tía Ciata, figura importante de la historia de los negros cariocas.

A pesar de la violencia que nos rodea, a pesar de la exclusión social a la que estamos sujetos y del racismo al que estamos sometidos, nosotros, los negros, sentimos orgullosos de saber que la personalidad cultural de Río de Janeiro es Negra.

*Los estudios de la mayoría de los investigadores estimaban en 700.000 el número de africanos que desembarcaron como esclavos por el muelle de Valongo. La Universidad de Emory, trabajando con una base de datos más actualizada, efectuó una revisión de las estimativas. Esos datos están siendo traducidos y trabajados en colaboración con la Fundación Casa de Rui Barbosa.